Jean-Pierre Raynaud

La obra

Sans titre (Sin título)
1966
23 x 65 x 45 cm
Encaje: aglomerado de madera recobierto de melamina hidròfuga, tiesto, cemento, restos, pintura

El tiesto lleno de cemento en varios tamaños y colores fue el signo de Raynaud durante muchos años. En París en la explanada delante del Centro Pompidou estuvo durante años un gran cubo blanco y sobre él una gigantesca maceta dorada de Raynaud. Hasta el cierre por reformas del Museo en 2025 estuvo en el 5º piso en una gran vitrina de la altura de la planta.
Raynaud ha utilizado siempre objetos cargados de simbolismo ligado a la propia experiencia vital. El primero fue el tiesto de jardinería para cultivar flores que él llenaba con cemento como metáfora de vida cerrada o memoria. En ese caso de su primera profesión como jardinero.
La obra que figura en la colección fue un regalo de Raynaud a Stämpfli como signo de amistad después de haber participado juntos en una doble exposición en la Galería Jean Larcade en 1966.

El artista

(Courbevoie, Francia, 1939)

La obra de Jean-Pierre Raynaud se caracteriza por una estética radical, fría y muy sistemática, que se mueve entre el arte conceptual, el minimalismo pero que en realidad es una forma muy personal de simbolismo.
El primer objeto utilizado fue el tiesto de jardinería para cultivar flores que él llenaba con cemento como metáfora de vida cerrada o memoria de su primera profesión como jardinero.
Posteriormente, Raynaud utilizó como sello visual identitario la baldosa de cerámica blanca. Cubrió grandes superficies con baldosas cuadradas blancas con juntas negras, como las utilizadas en baños u hospitales. Este patrón lo utilizó para recubrir todo tipo de objetos cotidianos, esculturas, salas, contenedores e incluso su propia casa. La repetición del módulo uniforme remite a ideas de frialdad, esterilidad, orden y neutralidad, pero también puede sugerir represión o muerte.
Entre 1969 y 1993 vivió en una casa completamente revestida de baldosas blancas: era a la vez vivienda y obra de arte viva. En 1993 la destruyó él mismo y expuso sus fragmentos en recipientes como una especie de sepultura conceptual: una acción cargada de significado sobre la memoria, la destrucción y la persistencia simbólica.
Su trabajo transmite a menudo una tensión entre orden y emoción reprimida, entre sistema y trauma: el arte como un acto vital y radical.
Es una obra que interroga los límites entre vida, espacio, cuerpo, memoria y muerte en una búsqueda de orden formal que esconde una fuerte carga simbólica, existencial y emocional.