Vladimir Velickovic
La obra
Paysage (Paisage)
2001
230 x 160 cm
Óleo sobre tela
Velickovic nació en Serbia en el periodo de entreguerras, vivió la entrada de las tropas invasoras alemanas en la Segunda Guerra Mundial en 1941 cuando tenía dieciséis años, y la ocupación hasta 1944. Es un territorio que ha vivido las guerras balcánicas y la obra de Velickovic que lleva por título Paisaje es una obra deudora del mundo en que vivió.
Es una obra trágica y sin esperanza. El predominio de los colores oscuros, de la figura humana dislocada, tendida en el suelo y herida puede recordar las transformaciones del cuerpo humano de Francis Bacon.
Una perspectiva con el punto de vista elevado nos amplía la profundidad de la mirada. Un territorio baldío con un suelo sin vegetación, los cuervos picoteando el suelo, incluso esos agujeros que hablan de destrucción del territorio y de los cuerpos humanos.
Al fondo, hasta dónde llega la vista, el incendio.
El artista
(Belgrado, Serbia, 1925 – Split, Croacia, 2019)
Toda su obra es intensa, dramática y con fuerte tensión existencial. Es uno de los grandes nombres del expresionismo europeo de posguerra que centra su atención en la violencia y fragilidad del cuerpo humano, y la presencia permanente de la historia.
Es una confrontación ética con el sufrimiento real a través de una figuración enfrentada a la violencia y la destrucción de la vida humana. A menudo aparecen animales o pájaros asociados al instinto más primario, a la violencia y al miedo.
Instalado en Francia desde 1966 formó parte de la Figuración Narrativa. Su obra mantiene un compromiso político y ético: no busca embellecer al mundo sino revelar su lado más oscuro.