Philippe Cazal
Las obras
DESORDRES / DES ORDRES
(DESÓRDENES / ÓRDENES
2009
Díptico, obra múltiple de 3 ejemplares (n°1)
80 x 80 x 0,15 cm cada hoja
2 hojas de plástico rojo y negro, cortadas a làser
En francés, las palabras desordres y des ordres se confunden ya que se pronucian idénticamente. Su significado es antagónico: desórdenes y órdenes. Y también sus resultados, los desórdenes pulverizan las órdenes.
El hecho de situar ambas palabras una junto a la otra enfatiza la proximidad semántica pero también la distancia social de ambas.
No son casuales los colores negro y rojo propio del anarquismo tradicional de las hojas de plástico utilizadas como soporte en negativo.
Los juegos de palabras en la tradición literaria francesa engloban diversas técnicas y formas de expresión que utilizan el lenguaje de forma lúdica y creativa. Pueden ir desde simples juegos de palabras hasta estructuras más complejas, como las restricciones literarias del grupo Oulipo, OUvroir de LIttérature POtentielle, (Taller de Literatura Potencial), o juegos de lenguaje en obras específicas. A menudo sirven para entretener, enriquecer el significado, crear efectos cómicos o poéticos y principalmente cuestionar el propio lenguaje.
LA SOLITUDE DE LA PENSÉE
(LA SOLEDAD DEL PENSAMIENTO)
2009
120 x 80 x 1,5 cm
Hoja de plástico blanco recortado con làser
La referencia a la soledad del acto de pensar, inseparable del ser humano, es ya un clásico en las reflexiones filosóficas a lo largo de la historia: Platón, Nietzsche, Schopenhauer, como ejemplo. Cazal añade otra dimensión visual; las palabras recortadas sobre un plástico blanco y situadas sobre el muro blanco del museo, de la galería de arte o de la sala de un coleccionista, casi desaparecen, resultan invisibles acentuando la soledad de la que habla el artista.
El artista
(La Redorte, Francia, 1948)
Una de las formas más cultivada ha sido la de jugar con la similitud sonora de dos expresiones o palabras con significados distintos. Desde Raymond Roussel, pasando por la revistas satíricas de finales del s. XIX y Alphonse Allais, Raymon Queneau o Georges Perec como ejemplos del s. XX, esta tradición llegó al arte a través del surrealismo, Dadá i del grupo llamado significativamente Letrista del que surgieron diferentes ramas. Isidore Isou fue uno de los creadores seminales de los que se escindieron varios poetas y artistas como Raymond Hains, Jacques Vileglé o François Dufrêne entre otros.
Phillipe Cazal, tras estudiar en la Escuela Nacional Superior de las Artes Decorativas de París hasta 1973, creó conjuntos de objetos inspirados en la ciudad, la cultura, los problemas sociales, la economía, la política, la poesía y la posición del artista contemporáneo en la ciudad. Todos ellos resuenan como diagnóstico y síntoma social.
Muy sensible a los cambios de su tiempo, hace tiempo que dejó de limitarse a las disciplinas tradicionales de las bellas artes para abrazar otros campos creativos (moda, publicidad, comunicación, marketing, etc.), absorbiendo las características de su época para reflejarla y contrarrestarla mejor.
Desde 1984 se presenta como un «artista publicitario», transforma su nombre en un logotipo y desarrolla su «imagen de marca» subvirtiendo los códigos del mundo del marketing y la publicidad.