Tom Carr
Las obras
Sin título
1988
109 x 25 x 82 cm
Madera pintada
La obra está formada por cinco piezas de madera muy similares, de unos 25 cm de altura, curvadas en forma de segmento circular y encajadas una encima de la otra. La que corona el montaje está cortada por los extremos en forma de pequeños escalones de escalera.
El material mantiene intencionadamente la crudeza de la madera natural, sólo alterada por unas pocas capas de pintura ligera y transparente. Parece querer dar la impresión de un objeto hecho en un pasado arcaico por una mano humana que conoce la geometría y el orden.
Wall Fragment
(Fragmento de muro)
1989
27 x 8 x 27 cm
Madera pintada
Esta pequeña obra pertenece a la misma época de la anterior y, como el título indica, es un resto, un fragmento de aquellos muros primitivos de un pasado extinguido a los que el artista alude.
El artista
(Tarragona, 1956)
Carr es fundamentalmente un artista que parece necesitar el volumen; esculturas o instalaciones lo más simples posible pero que contengan un fuerte sentido de advertencia al espectador del lugar en el que penetra. Sus obras hacen pensar en tótems, señales permanentes, pequeñas o monumentales, creadas para advertir a quien se cruza con ellas que ha entrado en un espacio donde una idea o una forma de vida está presente y habita en el lugar.
Con el paso del tiempo las creaciones han evolucionado incorporando cilindros, helicoides o espirales y metal pulido, móviles y que reflejan la luz solar. Se ha vinculado su lenguaje a una voluntad constructivista.