Stämpfli y Sitges

La relación de Peter y Anna Maria Stämpfli con Sitges empieza inmediatamente después de su llegada a Sitges cuando en 1970/71 adquirieron una antigua casa de pescador en la calle d’en Bosc, la calle más antigua de la villa.

La personalidad de esta estrecha calle que evoca un pasado casi perdido, alertó a los Stämpfli del peligro de desaparición de sus edificios, víctimas de la especulación turística, el signo de los tiempos que hace 60 años ya empezaba a desarrollarse en Sitges.

Adquirieron paso a paso, tres fincas adyacentes donde establecieron su residencia. Respetaron el exterior, limpiaron el interior de tabiques y otros añadidos recientes, conservaron los arcos de diafragma de la planta baja y, sobre todo, dejaron a la vista la parte de la antigua muralla del s. XIV que se encontraba dentro de una de las casas. Son construcciones de difícil datación, probablemente entre las postrillas del s. XVII y principio del XVIII.

Mientras arreglaban las casas hicieron amistad con Pere Serramalera, médico vecino de la calle, que los introdujo en la Biblioteca, donde conocieron a Ramon Planes y Jacint Picas, a través de ellos a Josep M. Soler i Soler, propietario director de «el Eco de Sitges» y más tarde la gente del Grupo de Estudios Sitgetans. Aficionados a la navegación, también tuvieron una barca de competición en Aigüadolç ensanchando un círculo de amistades muy diverso.

Más adelante hicieron suya la casa conocida como Can Mec, por el nombre de la antigua familia propietaria. Aquel edificio se arregló totalmente y con el nombre Espacio Cultural Stämpfli fue cedido en el año como sede del Grupo de Estudios Sitgetans y finalmente Can Serramalera, ésta ya dentro del proyecto de creación de una futura fundación destinada al arte contemporáneo.

Hasta 1.891, acabada la construcción del Mercat Vell, la calle conectaba la antigua Casa de la Vila situada en la calle Major con la salida del pueblo cerca del portal de Barcelona a la Playa de Sant Sebastià.

Con la construcción del Mercado se derribó una parte de muralla del s. XIV y algunas casas de la parte de arriba de la calle Mayor adyacente y se construyeron otras; se hizo el nuevo trazado en ángulo recto de la primera parte de la calle actual.

Una primera señal de la singularidad de la calle: un gran escudo en hierro colgado en 1.997 con la bandera de la calle creada por Stämpfli: una muralla y un cañón, para celebrar los 20 años de la primera Fiesta de la calle d’en Bosc de las que hablaremos en seguida.

Primera (1977)
Presentación del fragmento de muralla salvada, limpio y recuperado, en el que se izaron la bandera de Cataluña. Se plantó un ciprés, señal de bienvenida, junto al número 6 de la calle, donde está el antiguo Estudio del pintor Josep Vidal.

Segunda (1978)
Se colocó en el interior de la muralla un estuche de plomo con el escudo de Sitges, planos, datos, un porroncillo de malvasía, una barreta de pan, una botella de agua del grifo y escritos y documentaciones de todas las entidades de Sitges.

Tercera (1979)
Se representó el espectáculo de sonido y luz La muralla que habla, sobre la historia de la muralla y de Sitges, con texto de Jacint Picas.

Cuarta (1980)
Se emplazó una copia del cañón del siglo XVIII que defendió el Baluarte de Sitges, hoy en Vilanova en la Biblioteca-Museo Víctor Balaguer.

Quinta (1981)
Se presenta el documental audiovisual Sitges 1900, con guión de Ramon Planes.

Sexta (1982)
Se envió a la atmósfera un gran globo aerostático rojo con las letras PAU Sitges 1982, conteniendo un mensaje para quien lo encontrara rogando que lo comunicara al Ayuntamiento de Sitges. Unos meses después, llegó una carta explicando su encuentro desde Tailandia. En esa misma fiesta, y para hacer arraigar el deseo de paz, se plantó un olivo junto al monumento del doctor Robert.

Séptima (1983)
La Fiesta de la Calle. Fue despejada una bandera propia, se colocaron dos placas en los dos extremos de la calle y la gran placa de bronce circular con las huellas de las manos de los vecinos, se replantó un ciprés que aún está vivo y se estrenó la sardana La calle d’en Bosc compuesta expresamente para la ocasión por Jordi Panyella con de Josep Manuel Soler.

Octava (1984)
Se hizo el lanzamiento de un cohete con el nombre de los 12.000 sijetanos empadronados ese año.

Novena (1985)
Se hermanaron las murallas de Sitges y de Berna intercambiando una piedra.

Décima (1986)
En el día de Sant Bartomeu, se lanzó una lluvia de 12.000 claveles desde un helicóptero (uno para cada sitgetà).

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