Este sábado, 14 de octubre, a las 10 en punto de la mañana, bajo un cielo gris y un tiempo lluvioso, ha tenido lugar el acto de inhumación de las cenizas de Peter Stämpfli —fallecido el pasado 19 de enero en París— en el Cementerio de Sant Sebastià de Sitges, en la tumba que él mismo había adquirido hace unos años. Se trata de una tumba sencilla y funcional, cubierta por una plancha de hierro negro rodeada de piedras del Garraf.

Ha sido un acto sencillo y emotivo, al que han asistido la alcaldesa de Sitges, Aurora Carbonell; el concejal de Cultura, Albert Oliver-Rodés; las concejalas Mònica Gallardo y Rosa Tubau; el director de los Museos de Sitges, Txema Romero; el presidente del Grup d’Estudis Sitgetans, Jordi Milà; el presidente del Cercle Artístic, Carles Arola; el presidente de la Societat Recreativa El Retiro, Franchu Núñez; el presidente de la empresa editora de L’Eco de Sitges, Santi Terraza; así como los miembros de la Fundació Stämpfli, Ferran Martínez y Lluís Jou; y también un buen grupo de sitgetanos, vecinos y amigos del matrimonio Stämpfli, entre los cuales destacaba una numerosa representación de los trabajadores de los Museos de Sitges y familiares de Anna Maria Stämpfli Torelló, viuda de Pere.
Durante el acto, breve y emotivo, el urna con las cenizas —llegada a Sitges el día 12 y conservada en la calle d’en Bosc número 16 desde entonces— ha sido depositada junto a la tumba, bajo la bandera de Sitges. El acto ha sido conducido por el secretario de la Fundación, Lluís Jou, que ha pronunciado las siguientes palabras:
Buen sábado a todos. Y muchas gracias por haber venido, más aún en este día gris de un tiempo tan parisino.
Hoy no abrimos el jardín de la muralla para tomar un refrigerio después de la Sortida d’Ofici; ni inauguramos el Espai Cultural Pere Stämpfli para cederlo al Grup d’Estudis Sitgetans; ni izamos la bandera de la Fundación sobre el antiguo Mercat del Peix para inaugurar sus instalaciones; ni abrimos las nuevas salas de la casa grande de la calle d’en Bosc; ni presentamos ninguna de las exposiciones de los últimos 15 años; ni asistimos a ninguna de las fiestas que Pere y Anna organizaban desde hace más de 40 años. Hoy nos hemos reunido en el Cementerio de Sant Sebastià, en Sitges, para despedir a Peter Stämpfli.
Y lo despedimos, precisamente, acogiéndolo entre nosotros. Acogiendo sus cenizas, como él quiso, bajo el cielo y junto al mar de Sitges. Aquí, tan cerca de nuestros artistas: Utrillo, Canudes, Batlle, Jou, Sunyer, Sisquella, Grau o Ángeles Santos. Ahora, también, Pere Stämpfli.
Aquí quedarán sus cenizas, pero el testimonio de su paso por Sitges queda en la calle d’en Bosc, en la muralla y, sobre todo, en las salas de la Fundación que, para hacernos vivir el arte de su tiempo, él y Anna Maria crearon.

A continuación, David Jou ha leído el poema En la mort de Pere Stämpfli, escrito el 20 de enero y adaptado para la circunstancia del acto.
Van comprar, van restaurar, van donar vida;
hi plantaren art, festa i acollida.
Pere, Anna Maria,
amfitrions generosos i benignes,
el carrer d’en Bosch porta el vostre signe:
els dos grans escuts en ferro del carrer i de Sitges.
Per a un artista que ha treballat tant
l’empremta del trànsit i de la fugida,
ara, en la mort, com segueix estant
present en els colors, en les geometries
del llegat que ens ha anat deixant.
Rastre i trànsit, quietud i energia!
Cendra, avui, però no pas oblit.
Cendra, encara, plena de sentit.
Cendra que ens invita al record de l’alegria
que va ser crear, compartir, donar.
Cendra que ens vol acompanyar
des de prop de l’obra que ens fa tanta companyia.
Benvinguda siguis a prop del nostre mar;
que per segles siguis una memòria viva.
Tras la lectura del poema, la alcaldesa Carbonell ha entregado el urna para ser depositada en la tumba y ha dirigido al público unas palabras de clausura.
Lo primero que debo hacer es agradecer a Pere y Anna Maria Stämpfli que escogieran Sitges como lugar de estancia. Pero, sobre todo, debo agradecer a Pere Stämpfli que la escogiera como lugar de descanso eterno. Para Sitges, es un gran orgullo que repose en este cementerio. Solo por eso, ya le estaríamos agradecidos.
También debemos agradecerles que se integraran tan bien entre nosotros, viviendo las fiestas, hablando con la gente, aprendiendo catalán… Y, aún más, que contribuyeran a conservar el patrimonio arquitectónico, restaurando una buena parte de la calle d’en Bosc. Y que hayan apoyado tantas iniciativas y asociaciones culturales de Sitges.
Ellos dos invitaron a muchos artistas internacionales a venir a Sitges y, de este modo, conocieron nuestra villa y la dieron a conocer como un lugar donde se ama el arte. Un lugar donde, gracias a Pere y Anna Maria, tenemos una importante colección de arte contemporáneo de sello internacional. A Pere Stämpfli, y también a Anna Maria Torelló, todo nuestro reconocimiento y gratitud.
Y ahora dejaremos un buen ramo de claveles blancos y rojos, que son los colores de la bandera de Sitges, en recuerdo de aquellos claveles que un día él lanzó desde un helicóptero —un clavel para cada sitgetana y sitgetà— para sumarse a una de nuestras fiestas mayores.
Gracias, Pere. Descansa en paz entre nosotros.

Tras la alcaldesa, también han depositado claveles los representantes del Cercle Artístic, de los Museos de Sitges, del Grup d’Estudis Sitgetans, del Retiro, de L’Eco de Sitges y de la Fundació Stämpfli, así como muchos de los asistentes. El Ayuntamiento había dejado claveles junto a la tumba para que todos pudieran ofrecérselos al artista desaparecido.
La Fundació Stämpfli ha editado un recordatorio del acto en el que, además de recordar que era Hijo Adoptivo de Sitges y Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres, se reproduce Autoretrat amb gavardina. La obra fue creada en 1963 por el propio Peter Stämpfli y muestra un personaje autorretratado, vestido con pantalones y gabardina negros, que da la espalda al observador y parece iniciar una retirada de la escena. Una buena metáfora para cerrar su despedida.
