Takis

Las obras

Sans titre (Sin título)
2010
88 x 82 x 85 cm
Escultura en hierro

En 1955, el artista creó sus primeros Signals, (Señales), obras que fue realizando a lo largo de toda su vida, inspirada inicialmente en la señalización ferroviaria. Consisten en unas finas barras verticales que sirven de soporte a pequeñas piezas metálicas o bombillas eléctricas de color que parpadean y que generalmente se presentan en grupo.
La obra es una de estas señales; tres varillas metálicas verticales muy delgadas y no rígidas, sostienen en su extremo superior tres pequeñas piezas también metálicas, probablemente encontradas y adaptadas por el artista. Forman un conjunto abstracto y geométrico en el que su inmovilidad es inestable. El aire o cualquier movimiento cercano las mueve y produce una alteración que modifica el conjunto. Los elementos metálicos y su movimiento permite evocar el mundo de una máquina movida por el azar.
El signo, y su abstracción implícita, es una de las creaciones humanas más complejas y caracteriza la historia de la civilización. Toda señal es por principio un enigma y los que Takis fue haciendo a lo largo de su vida participan de ese componente enigmático propuesto al espectador.
Lo más importante de toda la obra de Takis es la creación de un universo en el que el protagonismo no corresponde a las formas y objetos que vemos sino a las fuerzas invisibles naturales que hacen posibles los objetos sólidos: las fuerzas internas que mantienen agrupados a los átomos y las fuerzas externas que actúan sobre ellos.
Esta pieza llegó a la Fundación Stämpfli gracias al artista islandés Erró. Gran amigo, tanto de Takis como de Peter Stämpfli, Erró decidió de acuerdo con Takis, dar la obra de la que él era su propietario. También dio otra pieza, una pintura magnética que precisament lleva por título Pou(r) Erró.

Pou(r) Erró
(El piojo Erró – Para Erró)
2011
30 x 30 cm
Pintura polícroma magnética con clavos sobre tela

En el año 2011, Takis le dedicó a su gran amigo Erró esta pequeña obra de forma cuadrada y de 30 cm. de lado.
Realizó tres manchas con los tres colores primarios, rojo, azul y amarillo además del negro, con lo que la obra contiene potencialmente todos los colores posibles. Lo hizo con una pintura especial que contiene componentes magnéticos. Encima colocó un buen puñado de clavos de carpintero de modo que los clavos se pueden mover aleatoriamente sobre la tela.
El título es doble y de cariz humorístico. El primero utiliza la palabra pou en francés que significa piojo, el molesto insecto que vive como parásito en el pelo o en la piel de mamíferos y pájaros; significa El piojo Erró. El segundo incorpora la r entre paréntesis y completa la dedicatoria, Para Erró.

El artista

(Atenas, 1925 -2019)

Panayotis Vassilakis, más conocido como Takis, se afincó en París en 1954 y vivió y trabajó en Londres, Nueva York y Atenas.
Fue uno de los pioneros del arte cinético, exploró las fuerzas invisibles de la naturaleza y la relación entre los objetos ordinarios y las energías que los mueven y controlan: magnetismo, gravedad, luz y sonido.
Lo más importante de toda la obra de Takis es la creación de un universo en el que el protagonismo no corresponde a las formas y objetos que vemos sino a las fuerzas invisibles naturales que hacen posibles los objetos sólidos: las fuerzas internas que mantienen agrupados a los átomos y las fuerzas externas que actúan sobre ellos.
En sus inicios, tras aprender a trabajar el hierro, Takis realizó sus primeras esculturas, que remiten a la escultura arcaica, mediante la combinación de elementos mecánicos recuperados, que le sirven de base, y piezas que fabrica él mismo.
Empezó a introducir el magnetismo en su investigación artística en París en 1959. La primera obra consistió en una herramienta metálica suspendida en el aire gracias a un imán. Empezó así la serie de obras llamadas “telemagnéticas”. En la capital francesa estableció amistad y relación con artistas con los que compartía intereses como Jean Tinguely, Yves Klein y la histórica galerista, también griega, Iris Clert. Fue en la galería de Clert donde presentó una escultura magnética, en realidad una acción, en la que dejó suspendido en el aire a un amigo suyo, poeta, por el efecto conseguido con una instalación de potentes electroimanes.
Takis fue ampliando su acción con paredes magnéticas y con esculturas musicales formadas por cuerpos metálicos tensados, percutidos por algún elemento igualmente metálico suspendido mediante la atracción de un electroimán.
Paralelamente sus ámbitos de investigación se ampliaron hacia la luz y el sonido, como las esculturas tituladas Télélumières, creadas con tubos catódicos que combinan la forma orgánica del tubo lleno de luz azul frente a la presencia de la maquinaria.